domingo 5 de abril de 2009

Ctrl+Alt+Sup


Uno va mudando de ciudad, de amigos, de casa, de ropa, de ideas, de motivos por los que sonreir, de gustos, de amantes, de confidentes...Si echamos la vista atrás siete años, puede que no quede nada igual dentro de las categorías expuestas, exceptuando cuatro o cinco amigos de la infancia y la familia.
"Nada permanece", "todo pasa"...si filósofos, escritores, músicos y demás han explotado el tema, es por algo. El rollito de que uno no se baña dos veces en el mismo río, que "todo cambia sin cesar" (panta rhei), el cambio perpetuo de todas las cosas (Heraclito dixit, que fue el Risto Mejide de su época, insultando a los auditorios). Si ni una montaña es inmutable, por la acción ininterrumpida de la erosión, ¿Cómo lo vamos a ser nosotros?
Vamos suprimiendo, nos van suprimiendo, se van incorporando, nos vamos incorporando. Como en filosofía siempre existen las dos caras de la misma moneda, llegó Parménides a llevar la contraria (le canta mucho que iba en ese plan) diciendo que la movilidad no es más que una ilusión. Esto promovió que surgieran los sofistas, hasta las pelotas de tanta idea contradictoria, pero no se lo curraron mucho, vinieron a decir el típico cada uno es cada uno, vamos: " Este vino delicioso para el que lo aprecia y amargo para el que está enfermo", que viene a ser el equivalente actual de "pa´gustos: colores". Vaya cosa.
Luego ya llego el viejo de ojos saltones (Sócrates) haciendo sus famosas preguntitas al jovenzuelo tío bueno (Platón).
Pero todo esto venía a cuento del cambio, de que yo soy de Heráclito, de que todo fluye y nada permanece, soy fan de las mutaciones espontáneas, de la entropía, de la metamorfosis. Si es que está todo inventado, la frase más famosa de Risto es "Crecer es aprender a despedirse": una copia. 2500 años de genios haciéndose pajas mentales son muchos años: todas las respuestas existen ya en la filosofía, lo que pasa es que no siempre sabemos encontrarlas.

4 comentarios:

Dante dijo...

Bravo por tu post ;) Un placer leerte de nuevo. La verdad es que todas nuestras dudas ya fueron planteadas por nuestros antecesores hace muchos años...

Q. dijo...

Veo que sigues por aquí... me alegro...
Estoy de acuerdo, todo cambia, y esos cambios es lo que van forjando nuestro ser... Hay que mirar hacia atrás sin olvidarse de lo que uno ha sido, pero sin miedo a cambiar...

Hechizada dijo...

Tienes razón gata. Poder ver como todavía tienes a ese amig@ al que has visto crecer y quieres como a un herman@ pase lo que pase, cambie lo que cambie y con el que siempre puedes contar. Como siempre, un placer leerte, me fascinas!!!!!!!muaaaaaaaa

Paul dijo...

HERÁCLITO VS. PARMÉNIDES
"En el amor y la venganza la mujer es más bárbara que el varón" (Nietzsche. "Más allá del bien y del mal")
Estoy convencido de que la mujer es heraclietana (Devenir) y el hombre es parmenídeo (Ser). De la mujer se derivan las religiones de la tierra (paganas) y muchas costumbres. Del hombre, las religiones cósmicas (monoteístas) y la mayoría de las leyes.
Quizá por estas difernecias la mujer es, paradójicamente, menos tendente a la monogamia.
Saludos